Nuestro jamón ibérico loncheado presume de la garantía de estar elaborados bajo un proceso cuidadoso, que respeta las técnicas de antaño para maximizar sabores, olores y texturas.
Las cualidades propias de cada pieza se obtienen durante una curación lenta y natural, donde se van asentando las propiedades que nos permiten obtener jamones de la más alta calidad.
El loncheado es realizado con precisión, para obtener cortes simétricos que pueden ser utilizados en diversas comidas y degustaciones. Nuestros maestros cortadores se encargan de darle a cada loncha el grosor adecuado: los cortes finos aseguran que puedas aprovechar todo el sabor en cada una.
Trabajamos con cortes delicados, para no dañar la pieza y que la textura se aprecie en todo su esplendor. Bien sea tonos rosáceos o rojizos intensos, veteados o completos, con el corte podrás apreciar las singularidades de nuestro jamón ibérico loncheado.
Al ser empaquetados al vacío en sobres de 100 grs podrás conservarlos a una temperatura recomendada de 5º a 10º, hasta durante seis meses, sin perder ninguna de las propiedades del sabor, olor o textura.
Para aprovechar todo el sabor obtenido a través del cuidadoso proceso de elaboración, la temperatura ideal para su consumo es de 20º a 25º. A este nivel puedes apreciar los sabores y tonos de cada tipo de jamón, sumergirte en aromas precisos y degustar cada loncha en su punto óptimo.
Recomendamos realizar una apertura previa a su consumo, para que el producto pueda atemperarse y desarrollar su máximo esplendor en sabor y textura.
Y para que no tengas problemas al momento de separar las lonchas, aplica algo de agua templada al sobre y podrás despegarlas de manera más sencilla y sin que se rompan.